"Cortarse el pelo después de una ruptura era una reacción femenina. Una forma de empezar de nuevo, de renunciar a la vanidad, de despreciar el amor. Era consciente de que nunca volvería a ver al Objeto. Pese a problemas mayores, a preocupaciones más acuciantes, fue congoja lo que se apoderó de mí al verme en el espejo. Pensé: se acabó. Al cortarme el pelo, me castigaba a mí misma por querer tanto a alguien. Había que ser fuerte."
Página 566 de "Middlesex" de Jeffrey Eugenides
De camino a casa he descubierto en cada una de las puertas de cristal de los portales que tengo frente y que el viento no me puede despeinar. Me he cortado el pelo y voy a sonreir, porque para mi es un paso, siempre lo es.